“Te das cuenta lo mucho que eres del Valencia cuando pegas un grito de loco al marcar Guedes. Desafección, distancia, que nos da igual... y un carajo. Esto se lleva en la sangre o no se lleva, aunque no pensemos igual en nada más que celebrar un gol”. Lo decía quien suscribe el día del Granada, justo después del 1-2 del portugués.