Que un día hablemos de fútbol en torno al Valencia, y sólo de fútbol, tengo claro que es como una especie de sueño húmedo. Lo puede desear mucho, pero amigo, no hay manera. Pero es que hemos perdido costumbre, y esto no es de ahora, viene de muy lejos, pero de muy, muy lejos. Es como si nos llamara más enfangarnos en estos barros sociales y societarios, que generan poco "forment" pero provocan mucha polvareda, y eso siempre ayuda a determinados discursos e intereses.