El Valencia CF afronta una racha preocupante en los derbis autonómicos contra el Villarreal CF. El equipo che acumula cinco encuentros consecutivos sin ganar ante su rival de la provincia, una marca que iguala la peor secuencia de la historia entre ambos clubes, que se remonta a mayo de 2007 y mayo de 2009.
Para los blanquinegros, este dato cobra especial relevancia en un momento complicado: el equipo navega en puestos de descenso y llega a este derbi con la necesidad urgente de romper la mala dinámica.
Cuando ganaba en Mestalla
La última victoria del Valencia CF ante el Villarreal CF data del 2 de enero de 2024, en un partido disputado en Mestalla que terminó 3-1 a favor de los locales. Roman Yaremchuk y Pepelu (con un doblete) fueron los goleadores de aquella victoria, la más reciente en este enfrentamiento.
Desde entonces, la cosa ha ido de mal en peor. En los últimos cinco derbis, el registro del Valencia CF es desalentador: tres derrotas y dos empates, con apenas tres goles marcados frente a siete encajados. Un balance que refleja las dificultades ofensivas y defensivas que atraviesa el equipo.
Dominio reciente del Villarreal
En la temporada 2025/26, el Villarreal CF ha dominado los enfrentamientos. Los amarillos ganaron ambos derbis: primero en Mestalla con un rotundo 0-2 el 25 de octubre de 2025, y después en La Cerámica con un 2-1 el 22 de febrero de 2026.
Esos resultados muestran la superioridad del rival en el último curso. Ojo al dato: el Valencia CF no solo ha dejado de ganar, sino que ha visto cómo el Villarreal ha ganado en su propio feudo, algo que duele en Mestalla.
La presión de no romper la racha
Que el Valencia CF iguale la peor secuencia histórica en derbis no es un detalle menor. Si el equipo no gana en el próximo enfrentamiento, entrará en territorio nunca antes pisado en este cruce de caminos, algo que generaría presión adicional sobre un vestuario ya tocado por los resultados.
La situación es clara: el Valencia CF necesita romper esta mala dinámica, tanto por el factor psicológico como por la lucha por la permanencia. Un derbi es siempre una oportunidad para cambiar el rumbo, pero también una amenaza si el equipo no está preparado mentalmente.
Y es que pa que nos vamos a engañar, los derbis tienen su propia lógica. No siempre gana el que está mejor clasificado ni el que juega mejor. Lo que importa es la actitud, la intensidad y la capacidad de sufrir cuando sea necesario.