José Mourinho dejó constancia de su malestar por los horarios que condicionarán el calendario del Real Madrid en las próximas semanas. El entrenador portugués se quejó tras el partido ante el RB Leipzig de contar con 24 horas menos de descanso respecto a su rival en el clásico del domingo 25 de octubre, después de que el Barcelona disputara su encuentro europeo el martes mientras que los blancos jugaron el miércoles.
La exigencia de jugar en Atenas y luego en Mestalla
La situación se agrava con la próxima visita a Mestalla. El Real Madrid deberá viajar a Atenas para enfrentarse al AEK en Champions League y apenas tendrá dos días de recuperación antes de presentarse en el estadio de Mestalla el sábado 7 de noviembre a las 21:00 horas. Un calendario que Mourinho considera complicado y que obliga al equipo a gestionar las fuerzas de cara a las próximas semanas.
"Estamos perdiendo 24 horas de reposo, pero ahí vamos", afirmó Mourinho en rueda de prensa.
Calendario apretado en competiciones europeas
Las exigencias de la competición europea complican la distribución de encuentros en la agenda del Real Madrid. "Hay que seguir, la próxima en Atenas en una situación difícil, porque dos días después jugamos en Valencia", explicó Mourinho.
Este tipo de calendarios apretados son habituales en equipos que compiten en múltiples frentes. La Champions League, la Liga y otras competiciones generan una carga de partidos que obliga a los entrenadores a rotar efectivos y gestionar la fatiga acumulada. Mourinho, con su experiencia en competiciones europeas, es consciente del impacto que estos ritmos pueden tener en el rendimiento físico de la plantilla.
Valencia espera al Real Madrid en Mestalla
El Valencia CF recibirá al Real Madrid en un encuentro que marca una nueva cita entre ambos equipos. Los blancos llegarán a Mestalla después de disputar un viaje a Atenas y una semana exigente, lo que podría condicionar el rendimiento de los efectivos disponibles para Mourinho.
El fútbol de élite exige estar al máximo rendimiento semana tras semana, pero estos desajustes horarios y de descanso complican la tarea de mantener el nivel competitivo a lo largo de la temporada.