Valencia Basket ha emitido un comunicado oficial para analizar la actualidad del club tras la salida de Pedro Martínez al Real Madrid. El director general taronja, Enric Carbonell, compareció este martes en el Roig Arena para abordar todas las cuestiones derivadas de los cambios en la estructura deportiva.
Un proyecto por encima de nombres propios
La dirección deportiva taronja deja clara su posición: la filosofía del club está por encima de cualquier entrenador. "Valencia Basket es un proyecto único con un modelo muy definido. Tenemos un propietario que nos dota de herramientas y nos hace crecer gastando 400 millones en un proyecto ciudad como el Roig Arena o 22 en una Alqueria del Basket, en lugar de invertir de un año a otro muchos millones en plantilla", afirmó Carbonell.
Ojo al dato: esta estrategia ha permitido al club llegar a donde está actualmente, consolidándose como una potencia del baloncesto nacional. La marcha de Martínez no altera, por tanto, la hoja de ruta diseñada para los próximos años.
Incremento presupuestario y lucha por los talentos
Valencia Basket ha decidido cambiar su estrategia en el mercado. Aunque seguirá sin competir económicamente contra las grandes potencias europeas, aumentará su inversión año a año. "Tenemos más presupuesto que el año pasado, y tendremos más el año que viene. No podemos esperar estar a la altura de los grandes presupuestos europeos, pero crecemos como proyecto", explicó el director general.
La entidad valenciana ha demostrado esta nueva determinación con sus recientes operaciones. Igualó la propuesta económica de Panathinaikos por Brancou Badio, asumiendo un mayor esfuerzo financiero. Con Jean Montero ocurrió algo similar: la oferta de renovación taronja suponía un coste superior al contrato que finalmente asumirá Olympiacos, debido a las diferencias fiscales entre países.
Lucha máxima, pero con límites
Carbonell fue contundente: "Podemos afirmar que no se van porque no hayan tenido una propuesta económica potente de Valencia Basket encima de mesa". Brancou Badio, Jaime Pradilla e incluso Pedro Martínez recibieron propuestas antes de la disputa de la Copa del Rey.
Pero hay líneas rojas. El club no entrará en subastas millonarias contra equipos con presupuestos muy superiores. "No podemos obligar a nadie a estar si tiene otros deseos. Hemos luchado por ello al máximo, con el único límite de que Valencia Basket, por filosofía, no puede entrar en subastas millonarias por todos los jugadores contra equipos con mucho más presupuesto", precisó.
Continuidad y crecimiento garantizado
A pesar de los cambios, la dirección taronja transmite tranquilidad. "Os podemos asegurar que el club seguirá porque está por encima de todo, tendrá un roster potente y seguiremos siendo competitivos y creciendo como proyecto, con gente que quiera estar", afirmó Carbonell.
Desde el banquillo, el propio Martínez lanzó un mensaje esperanzador antes de partir: "Habrá cambios. Porque la vida es cambio. Algunos jugadores se irán, pero lo importante es mantener la filosofía, seguir juntos y creer en lo que hacemos".
Valencia Basket afronta así una nueva etapa con renovado presupuesto pero con los mismos principios que la han llevado a consolidarse en la élite del baloncesto español. La próxima temporada será crucial para demostrar que el proyecto trasciende a cualquier nombre propio.