El fútbol español se muere delante de nosotros y no hacemos nada. En todo caso asistir como simples espectadores pasivos a la destrucción de la que en su momento fue la mejor Liga del mundo, y que ahora mismo dista mucho de ello. La Premier nos ha pasado de largo, Italia, como poco, está a la altura, y hay competiciones como la alemana que no tienen nada que enviarnos. Y todo ello en un espacio muy corto de tiempo, pero sin freno.