El Valencia debe cerrar fichajes en el mercado de invierno. Y podemos tener en este sentido dos planes, intentando olvidar que venimos del verano más raro de todos los tiempos. Si hacemos el esfuerzo de suponer que todo va a ser normal, que sí, es mucho suponer, y analizando como hemos hecho la plantilla, y pensando que van a salir algunas piezas más, las carencias están mucho más que detectadas. Estamos hablando de un mínimo de 4 caras nuevas, que poco más o menos es lo mismo que pedía Javi Gracia cuando aún era todo de otra manera.
Y es que el fútbol habla muy claro y muy alto sin necesidad de articular una sola palabra. Si sale Cillessen (o sólo con su lesión se alargue más), hay que firmar un portero y ceder a Rivero para que juegue. Su ficha del primer equipo hace que no pueda actuar con el filial, y eso no es bueno. Si contamos con Wass de comodín, el lateral derecho puede quedar así, pero firmar un central es algo prioritario. Y debe ser alguien hecho, porque jóvenes ya tenemos a dos.
Un medio centro de jerarquía sería algo más que necesario, porque libera a Wass, y porque no hace que tengamos que rezar en cada partido por la salud de Soler y Racic. Y dando por buenas las bandas, que si el resto acompaña siempre suma, quizá sobren delanteros que no juegan y falte uno que sí lo haga. 4 fichajes para enero que nos harían mucho más fuertes. Y nadie está hablando ni de metas ni de objetivos, simplemente de poder competir con muchas más garantías que hasta ahora.