El Valencia recibió cuatro goles en Mallorca y ayer en Getafer volvió a ser goleado aunque pudo encajar más tantos, nuevamente el equipo volvió a cometer errores groseros y ha quedado atrás la buena dinámica de partidos sin encajar. Ahora hay que afrontar lo que resta de temporada con lo puesto, pero el próximo verano habrá que plantearse una revolución. Todo parte de una mala planificación.