La demostración de ser del Valencia por encima de todo es algo que se puede dar siempre, pero es obvio que hay momentos que son especialmente indicados. Si en verano nos hubieran dicho que podríamos jugarnos el pase a la final de la Copa del Rey en Mestalla y que nos "bastaría" ganar por 1-0 a nuestro rival, que no sería ni Madrid ni Barcelona, probablemente no nos lo hubiéramos creído, y no digo que no fuera con gran parte de razón.