Con mal tiempo en lo meteorológico pero un clima de euforia e ilusión, así se presenta la final entre el Real Betis y el Valencia. Los verdiblancos quieren ganar su tercera copa y tendrán la ventaja de jugar en su ciudad, pero los más de 20.000 valencianistas que estarán en las gradas darán equilibrio en el apartado de animación. El equipo ya recibió el calor de los hinchas en su despedida y está mentalizado para imponerse en un partido que no va a ser nada fácil.