Peter Lim ha pegado un frenazo en el Valencia, lo ha detenido todo, y hasta la semana que viene, en el mejor de los casos, no se va a saber nada de los que vaya a ocurrir en el corto plazo relativo al futuro del club.
Peter Lim ha pegado un frenazo en el Valencia, lo ha detenido todo, y hasta la semana que viene, en el mejor de los casos, no se va a saber nada de los que vaya a ocurrir en el corto plazo relativo al futuro del club.
Quien compre el Valencia ahora será un héroe para siempre. Así de claro y así de contundente. Si en esta momento apareciera alguien con el dinero que quiere Peter Lim por sus acciones, que tampoco está especialmente claro cuánto es, estaríamos ante una persona que pasaría, al menos de salida, a los anales de la historia del club.
La temporada del Valencia, en el cómputo global, debe ser calificada como mala. Hemos venido hablando estas semanas de que la diferencia entre fracaso y depresión, y sigo pensando, por potencial real de la plantilla, que estamos más cerca de lo segundo que de lo primero, aunque entiendo que haya quien opine lo contrario.
“Suscribo todo lo que dijo mi compañero Borja Sanjuán sobre el Valencia y la postura de Compromís. No creo que sea un cambio sincero. Creo que es forzado por la opinión pública. Pero, dicho esto, bienvenido sea”. Las palabras son de Sandra Gómez, vice alcaldesa de la ciudad, y que ahora parece erigirse como la gran triunfadora de todo el movimiento social que está llevando a cabo el valencianismo.
El Valencia "perdió" 15.000 aficionados el sábado. Sí, ese es el gran drama de la manifestación del pasado fin de semana en el partido contra el Celta, y la cifra que apenas si he visto en ninguna parte durante estos días. Había unos 10.000 aficionados fuera y otros 5.000 dentro, cuando le madre de asistencia de público a Mestalla durante el año ha sido de cerca de 30.000 espectadores por encuentro (muy por encima de esa media desde que se quitara la restricción de aforo).
¿Que quién quiere un abono del Valencia para el año que viene? Pues yo me quedo todos los que sobren, así de claro lo digo. Porque si empezamos a mezclar cosas, que nos gusta mucho y más ahora, nos podemos terminar haciendo un lío muy complicado de resolver. Nadie quiere a Meriton aquí, eso es algo que está más que constatado.
Peter Lim ha llamado a Anil Murthy a Singapur para hablar del futuro del Valencia. El presidente se marchará durante el fin de semana, se espera que esté unos 4 ó 5 días, y en teoría, debe volverse con las directrices básicas para el próximo curso, porque el entrenador sigue sin que nadie le diga nada, las ventas no están claras de momento, y los fichajes son algo de lo que nadie hablar porque no se tiene base para ello.
Para que el Valencia pueda volver a luchar por Europa va a tener que acertar mucho en el mercado de fichajes. No hay dinero para invertir y se tienen que tapar agujeros con salidas de futbolistas importantes, un panorama preocupante y que vuelve a parecerse al de otros mercados. El último precedente lo tenemos en la ventana de invierno, donde el Valencia hizo un mínimo gasto y tuvo que recurrir a las cesiones de futbolistas que no contaban en sus clubes. Mucho nos tenemos que los movimientos que el club puede hacer ahora son similares.
Peter Lim ha pegado un frenazo en el Valencia, lo ha detenido todo, y hasta la semana que viene, en el mejor de los casos, no se va a saber nada de los que vaya a ocurrir en el corto plazo relativo al futuro del club.
“Suscribo todo lo que dijo mi compañero Borja Sanjuán sobre el Valencia y la postura de Compromís. No creo que sea un cambio sincero. Creo que es forzado por la opinión pública. Pero, dicho esto, bienvenido sea”. Las palabras son de Sandra Gómez, vice alcaldesa de la ciudad, y que ahora parece erigirse como la gran triunfadora de todo el movimiento social que está llevando a cabo el valencianismo.
Quien compre el Valencia ahora será un héroe para siempre. Así de claro y así de contundente. Si en esta momento apareciera alguien con el dinero que quiere Peter Lim por sus acciones, que tampoco está especialmente claro cuánto es, estaríamos ante una persona que pasaría, al menos de salida, a los anales de la historia del club.
El Valencia "perdió" 15.000 aficionados el sábado. Sí, ese es el gran drama de la manifestación del pasado fin de semana en el partido contra el Celta, y la cifra que apenas si he visto en ninguna parte durante estos días. Había unos 10.000 aficionados fuera y otros 5.000 dentro, cuando le madre de asistencia de público a Mestalla durante el año ha sido de cerca de 30.000 espectadores por encuentro (muy por encima de esa media desde que se quitara la restricción de aforo).
La temporada del Valencia, en el cómputo global, debe ser calificada como mala. Hemos venido hablando estas semanas de que la diferencia entre fracaso y depresión, y sigo pensando, por potencial real de la plantilla, que estamos más cerca de lo segundo que de lo primero, aunque entiendo que haya quien opine lo contrario.
¿Que quién quiere un abono del Valencia para el año que viene? Pues yo me quedo todos los que sobren, así de claro lo digo. Porque si empezamos a mezclar cosas, que nos gusta mucho y más ahora, nos podemos terminar haciendo un lío muy complicado de resolver. Nadie quiere a Meriton aquí, eso es algo que está más que constatado.
Peter Lim ha llamado a Anil Murthy a Singapur para hablar del futuro del Valencia. El presidente se marchará durante el fin de semana, se espera que esté unos 4 ó 5 días, y en teoría, debe volverse con las directrices básicas para el próximo curso, porque el entrenador sigue sin que nadie le diga nada, las ventas no están claras de momento, y los fichajes son algo de lo que nadie hablar porque no se tiene base para ello.
Para que el Valencia pueda volver a luchar por Europa va a tener que acertar mucho en el mercado de fichajes. No hay dinero para invertir y se tienen que tapar agujeros con salidas de futbolistas importantes, un panorama preocupante y que vuelve a parecerse al de otros mercados. El último precedente lo tenemos en la ventana de invierno, donde el Valencia hizo un mínimo gasto y tuvo que recurrir a las cesiones de futbolistas que no contaban en sus clubes. Mucho nos tenemos que los movimientos que el club puede hacer ahora son similares.