El parón navideño es tiempo de reflexión y análisis, y como ocurre cada año también son días perfectos para hacer un primer balance de las contrataciones estivales. Nadie puede estar contento con el desempeño del club en el pasado verano, para llegar al aprobado se debería cerrar la plantilla en invierno con al menos dos o tres contrataciones que levantaran la competitividad.