Miguel Ángel Corona, director deportivo del Valencia

Tener su cargo, en este club, no es nada sencillo, pero es más complicado si se empeña en una serie de cosas que son evidentes

Toni Hernández | 17 SEPT. 2023 | 00:01
Corona

Obviamente no me gusta que me pidan que me marche del Valencia. Soy un profesional que creo que, humildemente, me dejo la vida por este club, que es un gran orgullo y trato de hacerme cada vez más fuerte”. No es fácil ser Miguel Ángel Corona en el Valencia ahora mismo, eso es algo que llevo diciendo mucho tiempo.

Pero lo que tampoco resulta sencillo es que el director deportivo del club, que es posiblemente el puesto más ingrato que se pueda tener en el mundo Meriton, se empeñe en dar unas vueltas de tuerca a las situaciones que no le ayudan, que no explican ni justifican anda, y que lo terminan poniendo a él a los pies de los caballos. Quiero entender lo que dice Corona, pero al mismo tiempo, nadie le obliga a estar donde está.

Comprendo que él, como profesional, quiera intentar cambiar las cosas y hacer un buen trabajo, pero para ello se deben dar unas explicaciones que no vas a poder, porque desde Singapur no te lo van a permitir, y eso te va a dejar en evidencia. No puedes, ni creo que debas, dar la cara de una forma vehemente por algo que sabes que está objetivamente mal. Tampoco se le puede exigir que salga a insultar a su jefe, pero hay muchas formas de hacer según qué cosas.

“Estoy renunciando a un montón de cosas por el Valencia. Me dejo la vida y vengo cada mañana con muchas ganas de mejorar”, dijo el manchego. Y con todo el respeto del mundo, esa frase no se puede pronunciar en la sala de prensa, ni aunque sea verdad por completo.

No entro en las explicaciones del mercado, porque entiendo que las debe dar él pero contando una verdad que no podrá, ya lo hemos visto. Pero si insistimos en victimizarnos, nos estamos equivocando. Y en esta caso, para desgracia mía, habla la voz de la experiencia en primera persona.