Era la noche esperada, era el encuentro más especial de la temporada. Llegaba a la Plana Baixa el líder de la Eredivisie.
Tras eliminar al segundo de Italia, tras lograr pasar por encima del segundo de Alemania, llegaba el primero de Holanda. Rivales de Top 10 los que el calendario ha ido asignando al Villarreal.
Comenzaba el encuentro con un Twente serio, con la posesión del balón, haciendo gala de su primer puesto en el campeonato doméstico holandés.