El FC Barcelona siempre es un rival complicado, las dudas asaltan cuando está en frente pero se acrecentan más cuando se juntan a una estadística muy negativa. Marcelino debe estar pensando en la manera de meter mano de una vez a un equipo al que no ha conseguido derrotar nunca, la pasada temporada probó incluso a cambiar el sistema pero tampoco le funcionó. En 18 enfrentamientos solo fue capaz de sacar cuatro empates, dos con el Villarreal y uno tanto con el Sevilla como el Racing de Santander.