La unión de la plantilla del Valencia ha sido una de las claves que ayudaron al equipo a lograr los objetivos marcados a principio de temporada. En los malos momentos los jugadores se conjuraron e hicieron piña con el entrenador, algo que finalmente se plasmó en el terreno de juego con la solidaridad de todos los miembros del equipo. Pero dentro de esta unión general podemos destacar tres lunares que fueron complicados de entender para la afición por distintas razones.
Murillo
El Valencia ha trazado un buen camino desde la llegada de Marcelino García Toral, la afición ya ha podido celebrar un título y el equipo fue capaz de imponerse a todo un Barcelona en el partido más decisivo. Pero esto no ha hecho más que comenzar y es el momento de seguir creciendo, no se entendería que el club no diera un paso al frente e intentara codearse mano a mano con los tres conjuntos mas poderosos de La Liga. El cambio de mentalidad debe llegar en primer lugar desde los despachos y ya se está produciendo.
El Valencia ha trazado un buen camino desde la llegada de Marcelino García Toral, la afición ya ha podido celebrar un título y el equipo fue capaz de imponerse a todo un Barcelona en el partido más decisivo. Pero esto no ha hecho más que comenzar y es el momento de seguir creciendo, no se entendería que el club no diera un paso al frente e intentara codearse mano a mano con los tres conjuntos mas poderosos de La Liga. El cambio de mentalidad debe llegar en primer lugar desde los despachos y ya se está produciendo.
La unión de la plantilla del Valencia ha sido una de las claves que ayudaron al equipo a lograr los objetivos marcados a principio de temporada. En los malos momentos los jugadores se conjuraron e hicieron piña con el entrenador, algo que finalmente se plasmó en el terreno de juego con la solidaridad de todos los miembros del equipo. Pero dentro de esta unión general podemos destacar tres lunares que fueron complicados de entender para la afición por distintas razones.
Murillo