Ni el más pesimista de los aficionados podía pensar en el mes de mayo que el Valencia viviría unos meses tan complicados como los últimos. Son demasiados incendios y queda la sensación de que el club se está autodestruyendo poco a poco. La peor elección de todas fue la de apartar a Mateu Alemany de las decisiones principales, el balear acudió al rescate hace dos años y demostró que bajo su mando se podía construir una entidad respetada y un equipo competitivo.
Ni el más pesimista de los aficionados podía pensar en el mes de mayo que el Valencia viviría unos meses tan complicados como los últimos. Son demasiados incendios y queda la sensación de que el club se está autodestruyendo poco a poco. La peor elección de todas fue la de apartar a Mateu Alemany de las decisiones principales, el balear acudió al rescate hace dos años y demostró que bajo su mando se podía construir una entidad respetada y un equipo competitivo.