La de Cornellà fue una victoria balsámica en todo, el equipo sumó tres puntos importantísimos y cogió moral de cara al decisivo choque de Champions frente al Lille. Hay que ser rigurosos en el análisis y reconocer que la cara de la primera parte fue muy mala, ese no es el camino para un Valencia que tiene que estar en la Champions todos los años, pero también es necesario reconocer la capacidad de reacción que tiene el equipo y valorar algunas decisiones de Celades.