A muerte con la plantilla del Valencia, sin ninguna duda, ninguna fisura, ningún miedo a que puedan fallar. ¿Que no se lo merecen? Entonces igual no se merecían tampoco que los tratáramos como semidioses a la gran mayoría hace apenas 8 meses, o que hasta hace 2 nos hicieran a todos emocionamos viendo cómo competían como animales con todo en contra y más bajas de las que podíamos recordar.
Para que te tengan respeto en Valencia hay que insultar a Peter Lim. Decirle de todo, ponerle a parir por sistema, porque si no lo haces eres: un vendido, quieres un puesto en el club, un puto jeta, das asco, chaquetero vendido, te pones vaselina, no tienes vergüenza… podría seguir, pero como muestra está bien.
No hay más oportunidades, el Valencia ha agotado todos sus comodines y se juega el ser o no ser en la campaña 2019-20. Demasiados errores, demasiadas lesiones, demasiados goles encajados y por supuesto demasiadas derrotas. En liga hay que sumar y hacerlo de tres en tres, tanto en casa como a domicilio. Es la única manera de no perder el tren de la Champions ya que esta campaña la lucha está más competida que la pasada temporada.
Desde que comenzó 2020 el Valencia ha entrado en caída libre, exceptuando algún momento de luz como el partido ante el Barça el equipo ha perdido todo lo bueno que tenía. Lo más preocupante es sin duda la debilidad defensiva, con esas cifras es casi imposible ganar partidos y los jugadores se sienten cada vez más inseguros. La baja de Garay ha hecho mucho daño, con el argentino en el campo el Valencia era capaz de sacar la pelota desde atrás con cierta solvencia, una de las premisas de Celades.
A muerte con la plantilla del Valencia, sin ninguna duda, ninguna fisura, ningún miedo a que puedan fallar. ¿Que no se lo merecen? Entonces igual no se merecían tampoco que los tratáramos como semidioses a la gran mayoría hace apenas 8 meses, o que hasta hace 2 nos hicieran a todos emocionamos viendo cómo competían como animales con todo en contra y más bajas de las que podíamos recordar.
No hay más oportunidades, el Valencia ha agotado todos sus comodines y se juega el ser o no ser en la campaña 2019-20. Demasiados errores, demasiadas lesiones, demasiados goles encajados y por supuesto demasiadas derrotas. En liga hay que sumar y hacerlo de tres en tres, tanto en casa como a domicilio. Es la única manera de no perder el tren de la Champions ya que esta campaña la lucha está más competida que la pasada temporada.
Para que te tengan respeto en Valencia hay que insultar a Peter Lim. Decirle de todo, ponerle a parir por sistema, porque si no lo haces eres: un vendido, quieres un puesto en el club, un puto jeta, das asco, chaquetero vendido, te pones vaselina, no tienes vergüenza… podría seguir, pero como muestra está bien.
Desde que comenzó 2020 el Valencia ha entrado en caída libre, exceptuando algún momento de luz como el partido ante el Barça el equipo ha perdido todo lo bueno que tenía. Lo más preocupante es sin duda la debilidad defensiva, con esas cifras es casi imposible ganar partidos y los jugadores se sienten cada vez más inseguros. La baja de Garay ha hecho mucho daño, con el argentino en el campo el Valencia era capaz de sacar la pelota desde atrás con cierta solvencia, una de las premisas de Celades.