Poner una venda para intentar tapar los problemas que está viviendo el Valencia CF en la actualidad no ayuda en absoluto, tampoco lo hace crear un clima de guerra permanente en el que el equipo termine siendo el principal perjudicado.
Poner una venda para intentar tapar los problemas que está viviendo el Valencia CF en la actualidad no ayuda en absoluto, tampoco lo hace crear un clima de guerra permanente en el que el equipo termine siendo el principal perjudicado.
“A Peter Lim el Valencia le importa un carajo”. Lo decimos muchas veces, algunos, por si al final nos lo terminamos creyendo, que nunca se sabe. Y podríamos afirmar todo lo contrario, que el Valencia mueve su vida. Y tanto en un contexto como en el otro estaríamos disparando al aire, porque la única realidad es que no tenemos ni la más remota idea de lo que piensa el dueño del club.
José Borbalás, entrenador del Valencia. Empieza a ser más un clamor que un rumor en los mentideros futbolísticos de la ciudad, y eso me produce cierta incomodidad. No porque vaya a discutir la capacidad del alicantino para dirigir un equipo de elite y sacarle todo el partido posible, ya que los hechos hablan por sí solos, pero que a la altura de año en la que estamos y con lo que nos estamos jugando, el tema de conversación sea este, a mi me molesta. ¿Por Celades?
El Valencia fue vapuleado de nuevo lejos de Mestalla, el equipo jugó un partido indigno y confirmó que se encuentra inmerso en una grave crisis de resultados. De poco sirven las disculpas vacías aunque en el día de ayer Dani Parejo lanzó un mensaje a la propiedad, los jugadores aprecian que las decisiones del club no son las correctas. Celades no es el mayor culpable aunque obviamente tiene parte de la responsabilidad, desde que comenzó 2020 la situación se le ha ido de las manos.
Poner una venda para intentar tapar los problemas que está viviendo el Valencia CF en la actualidad no ayuda en absoluto, tampoco lo hace crear un clima de guerra permanente en el que el equipo termine siendo el principal perjudicado.
José Borbalás, entrenador del Valencia. Empieza a ser más un clamor que un rumor en los mentideros futbolísticos de la ciudad, y eso me produce cierta incomodidad. No porque vaya a discutir la capacidad del alicantino para dirigir un equipo de elite y sacarle todo el partido posible, ya que los hechos hablan por sí solos, pero que a la altura de año en la que estamos y con lo que nos estamos jugando, el tema de conversación sea este, a mi me molesta. ¿Por Celades?
“A Peter Lim el Valencia le importa un carajo”. Lo decimos muchas veces, algunos, por si al final nos lo terminamos creyendo, que nunca se sabe. Y podríamos afirmar todo lo contrario, que el Valencia mueve su vida. Y tanto en un contexto como en el otro estaríamos disparando al aire, porque la única realidad es que no tenemos ni la más remota idea de lo que piensa el dueño del club.
El Valencia fue vapuleado de nuevo lejos de Mestalla, el equipo jugó un partido indigno y confirmó que se encuentra inmerso en una grave crisis de resultados. De poco sirven las disculpas vacías aunque en el día de ayer Dani Parejo lanzó un mensaje a la propiedad, los jugadores aprecian que las decisiones del club no son las correctas. Celades no es el mayor culpable aunque obviamente tiene parte de la responsabilidad, desde que comenzó 2020 la situación se le ha ido de las manos.