Carlos Soler vale 40 millones de euros. Pues claro que sí. Y que venga alguien con argumentos deportivos sólidos para rebatirlo, no sólo con fobias y pataletas de niños pequeños, que esas no explican nada más que el hecho de juzgar de una manera muy injusta a la gente de la casa. Como ha pasado toda la vida, sigue pasando y pasará, a pesar de que muchos entonan el "se le defiende porque es de aquí". Argumento vacío, grosero, y que no tiene por dónde cogerse.