Señor Peter Lim, cuéntenos su plan para Valencia del futuro. Confieso, y no es la primera vez, que pagaría de verdad por poder charlar una hora con el dueño del club. Lo hice en una ocasión, hace ya unos cuantos años, y a más de uno le sorprendería la vertiente futbolera de Lim en la distancia corta. Aquello fue en septiembre de 2015, va para 5 años, y desde entonces han pasado muchas cosas, buenas y malas. Ahora nos encontramos en un punto de la historia en el que el siguiente paso que se vaya a dar se antoja como clave, porque va a dirigir a la entidad en una dirección u otra en las próximas temporadas. No podemos ceder más terreno con los de aquí, y mucho menos con los de Europa. Porque la maquinaria no se para, no cesa.
Es el momento, crisis del dichoso y maldito coronavirus al margen, de dar también esperanza en clave valencianista. Está claro que ahora mismo todos estamos pensando en nuestra salud y en la de los familiares cercanos y amigos, pero también miramos al futuro deseando que todo acabe cuanto antes, y que acabe bien. Son muchas horas de pensar, de darle vueltas a las cosas en la cabeza, y el Valencia siempre tiene un espacio en nuestros pensamientos, de hecho ayuda a evadirse en muchas ocasiones. Señor Lim, de corazón le pido que nos cuente qué tiene pensando para nuestro club, que nos diga las ideas que se manejan, hacia dónde vamos y hacie dónde queremos ir. Ser valencianistas forma de nuestra vida y de nuestra forma de vivir, y ese espacio necesitamos que sea un oasis de alegría.