La temporada del centenario fue extraña en todos los sentidos, pero en esta campaña el Valencia no se está librando de sucesos extraños que sin duda están afectando a la marcha del equipo.
LA SALIDA DE MARCELINO Y MATEU ALEMANY
El Valencia echa de menos a Rodrigo Moreno, no tanto por sus goles sino por otras facetas de su juego. En las últimas semanas al equipo le ha costado crear ocasiones y el regreso del internacional se antoja fundamental para remontar el vuelo en La Liga y conseguir el milagro de eliminar al Atalanta. Rodrigo podría entrar en la lista que ofrecerá Celades para viajar a Vitoria, por lo que el técnico recuperaría al gran asistente del equipo.
Carlos Soler es un lujo de jugador para el Valencia, se diga lo que se diga sobre él, y tenga la cantidad de haters que tenga, que en muchos casos ven cosas que no existen, o pretenden que pasen cosas que no pueden ocurrir. Si le preguntamos a todos los entrenadores importantes de Europa si querrían a Soler en su plantilla, todos y cada uno de ellos diría que sí.
Ferran Torres cerrará su renovación por el Valencia… siempre y cuando él quiera hacerlo. Parece de perogrullo, pero no lo es. Un chaval de 20 años con muchas presiones ahora mismo, quizá demasiadas, y que debe tener un entorno que le arrope y le de paz, algo básico en una situación como esta. Ferran se quiere quedar en el Valencia, en su equipo y en su casa, y su opinión debe mandar por encima de lo que piense su agente, por ejemplo.
¿Qué le pasa a Alessandro Florenzi que apenas si juega en el Valencia? Es un caso, hasta este momento al menos, aun no para estudiar pero sí al menos para observar. La semana en la que llegó, debutó y dejó muy buenas sensaciones. Después jugó contra el Getafe, tuvo un ataque de orgullo y de inconsciencia y vio una roja que lo mandó a la calle.
¿Quién quiere ser el delantero del Valencia? El tema se está poniendo más que delicado en la zona de vanguardia del equipo. Y es que con la lesión de Maxi Gómez, que le va a obligar a pasar por el quirófano y estar unas 6 semanas fuera de los terrenos de juego (en el mejor de los casos), la responsabilidad de meter goles se ha puesto un poco más aún en el aire.
Carlos Soler es un lujo de jugador para el Valencia, se diga lo que se diga sobre él, y tenga la cantidad de haters que tenga, que en muchos casos ven cosas que no existen, o pretenden que pasen cosas que no pueden ocurrir. Si le preguntamos a todos los entrenadores importantes de Europa si querrían a Soler en su plantilla, todos y cada uno de ellos diría que sí.
La temporada del centenario fue extraña en todos los sentidos, pero en esta campaña el Valencia no se está librando de sucesos extraños que sin duda están afectando a la marcha del equipo.
LA SALIDA DE MARCELINO Y MATEU ALEMANY
Ferran Torres cerrará su renovación por el Valencia… siempre y cuando él quiera hacerlo. Parece de perogrullo, pero no lo es. Un chaval de 20 años con muchas presiones ahora mismo, quizá demasiadas, y que debe tener un entorno que le arrope y le de paz, algo básico en una situación como esta. Ferran se quiere quedar en el Valencia, en su equipo y en su casa, y su opinión debe mandar por encima de lo que piense su agente, por ejemplo.
El Valencia echa de menos a Rodrigo Moreno, no tanto por sus goles sino por otras facetas de su juego. En las últimas semanas al equipo le ha costado crear ocasiones y el regreso del internacional se antoja fundamental para remontar el vuelo en La Liga y conseguir el milagro de eliminar al Atalanta. Rodrigo podría entrar en la lista que ofrecerá Celades para viajar a Vitoria, por lo que el técnico recuperaría al gran asistente del equipo.
¿Qué le pasa a Alessandro Florenzi que apenas si juega en el Valencia? Es un caso, hasta este momento al menos, aun no para estudiar pero sí al menos para observar. La semana en la que llegó, debutó y dejó muy buenas sensaciones. Después jugó contra el Getafe, tuvo un ataque de orgullo y de inconsciencia y vio una roja que lo mandó a la calle.
¿Quién quiere ser el delantero del Valencia? El tema se está poniendo más que delicado en la zona de vanguardia del equipo. Y es que con la lesión de Maxi Gómez, que le va a obligar a pasar por el quirófano y estar unas 6 semanas fuera de los terrenos de juego (en el mejor de los casos), la responsabilidad de meter goles se ha puesto un poco más aún en el aire.