Hoy es de esos días en los que ser del Valencia es más especial que nunca. Pasas el día mal, con dolor de estómago, con el humor más que torcido y diciendo a todo aquel que te quiera escuchar que nos vacunan sin remedio. Y al mismo tiempo que lo dices, tu voz interior, esa voz valencianista que habla alto aunque no quieras escucharla, te dice que “los cojones”, que vamos a ganar.