Muchos pensaban que el partido en Moscú contra el Khimki sería un paseo en barca para Valencia Basket, gracias a la diferencia de 16 puntos en el primer partido de la eliminatoria, pero cuando te enfrentas al destructor de la competición no se puede dejar nada al azar. La verdad es que Valencia Basket no llegó a ir por delante en el electrónico en todo el partido, siempre con la tensión de ir 10-12 puntos por debajo, y con la perseverancia de todo un equipo campeón.