El gol de Fernando Torres en la Eurocopa 2008 puso fin a un ciclo de 44 años; justo los que duraba aquella vieja historia. El gol de Marcelino ante los soviéticos fue objeto de culto para legiones de seguidores de la selección, decepcionados por los fracasos de España y orgullosos de haber vivido o heredado en boca de sus progenitores aquel momento único en la historia.
