El director general del Valencia, Mateo Alemany, ha confirmado la noticia del siglo en torno al club: se ha vendido el campo de Mestalla. Estaba previsto que Alemany hablara ante los medios la semana pasada, pero esa comparecencia se atrasó una semana porque se estaba cerrando el acuerdo, en el que también ha participado el dueño de la entidad, Peter Lim, que ha sido el que ha dado el OK final.
La venta de las parcelas de Mestalla pone fin a años de incertidumbre que sumieron al Valencia en un auténtico caos, más allá de analizar si la operación es todo lo beneficiosa que podría haber sido, la gran noticia es que por fin se ha podido ejecutar un plan. El Valencia cambiará de estadio, y a pesar de que en el aspecto sentimental será un momento duro, el traslado permitirá al club lograr nuevas vías de ingresos y a sus aficionados disfrutar de mayor comodidad.
La venta de las parcelas de Mestalla pone fin a años de incertidumbre que sumieron al Valencia en un auténtico caos, más allá de analizar si la operación es todo lo beneficiosa que podría haber sido, la gran noticia es que por fin se ha podido ejecutar un plan. El Valencia cambiará de estadio, y a pesar de que en el aspecto sentimental será un momento duro, el traslado permitirá al club lograr nuevas vías de ingresos y a sus aficionados disfrutar de mayor comodidad.
El director general del Valencia, Mateo Alemany, ha confirmado la noticia del siglo en torno al club: se ha vendido el campo de Mestalla. Estaba previsto que Alemany hablara ante los medios la semana pasada, pero esa comparecencia se atrasó una semana porque se estaba cerrando el acuerdo, en el que también ha participado el dueño de la entidad, Peter Lim, que ha sido el que ha dado el OK final.