Ha sido el verano más extraño en el terreno futbolístico, esto ya era algo que se sabía debido a la crisis santitaria pero en el caso del Valencia las turbulencias han generado un clima de crispación absoluta. Estos días la prioridad pasa por el Nou Mestalla, la situación no es agradable para nadie y se está intentando llegar a un consenso que pueda ser beneficioso para todos.