El mejor activo del Valencia CF es su afición, ni en los peores momentos abandonará al equipo como nunca lo hizo en más de 100 años de historia. Ahora se vive un momento muy complicado, con unos propietarios que evidentemente son los dueños de las acciones pero que ni mucho menos pueden adueñarse de lo verdaderamente importante. Y es que aunque en estos tiempos todo se ha mercantilizado demasiado, el fútbol queda reducido a la nada sin el sentimiento de los aficionados.