Ron Gourlay ha aterrizado en Valencia con un perfil de ejecutivo serio, aunque el valencianismo todavía no ha tenido oportunidad de escucharle. Pero la aparente calma institucional que se quiere mostrar desde el club no esconde la realidad: su primer gran escollo ya está sobre la mesa, y no es menor. Se llama Mosquera, Javi Guerra y Diego López. Tres piezas de presente y objetivos del mercado. Tres decisiones que marcarán el relato de este verano.