No queda otra, aunque las dudas son demasiadas y la crispación en el entorno es evidente, Javi Gracia merece un voto de confianza que ha sido el entrenador elegido. El técnico vive su primera semana de trabajo y no se puede decir que el papel sea sencillo, el navarro no tiene ninguna culpa del terremoto que vive el club desde hace un año y es la gran esperanza para que la reconstrucción pueda salir a buen término.