Tenemos que apoyar a muerte y sin fisuras al entrenador del Valencia, Javi Gracia, y su plantilla, que es la nuestra. Ahora que ya tenemos del todo claro quién la va a componer, lo que me produce un enfado y una preocupación que hacía mucho tiempo que no sentía. La sensación de desamparo me molesta, me incomoda, no la entiendo.