Guerra

Mestalla

¿A quién le interesa siempre un Valencia en guerra?

¿A quién demonios le puede interesar un Valencia siempre en guerra? Es una pregunta lógica, con sentido, que debería tener como respuesta inmediata “a nadie”. Pero eso sabemos que no es así, y que no lo es desde que tengo uso de razón. Empecé en esto del periodismo allá por el año 1994, con Paco Roig siendo presidente, y el entorno del club hecho ya un polvorín. No he visto mejora en más de un cuarto de siglo, más bien al contrario.

Mestalla

Un Valencia en guerra no, hoy no

En el Valencia nos gusta estar en guerra. Es un estado casi siempre activo desde que tengo uso de razón. Los actores cambian a lo largo de los tiempos, los motivos también, pero siempre en estado de guerra. Unos contra otros, todos valencianistas, en la gran mayoría de casos por querer tener razón.

Mestalla

Los bandos en el Valencia: más viejo que andar

Una guerra en el Valencia con dos bandos. Da igual cuando leas esto, porque es la puñetera tónica de nuestra historia poco menos que de toda la vida. En los orígenes, ya había “montistas” por Antonio Montes, y “cubellistas”, por Eduardo Cubells (las crónicas hablan de fractura social), y en un siglo, al menos desde ese punto de vista, no es que hayamos avanzado demasiado. Seguimos queriendo un motivo para discutir, o mejor aún, necesitamos un motivo por el que tener razón.

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¿A quién le interesa siempre un Valencia en guerra?

¿A quién demonios le puede interesar un Valencia siempre en guerra? Es una pregunta lógica, con sentido, que debería tener como respuesta inmediata “a nadie”. Pero eso sabemos que no es así, y que no lo es desde que tengo uso de razón. Empecé en esto del periodismo allá por el año 1994, con Paco Roig siendo presidente, y el entorno del club hecho ya un polvorín. No he visto mejora en más de un cuarto de siglo, más bien al contrario.

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Los bandos en el Valencia: más viejo que andar

Una guerra en el Valencia con dos bandos. Da igual cuando leas esto, porque es la puñetera tónica de nuestra historia poco menos que de toda la vida. En los orígenes, ya había “montistas” por Antonio Montes, y “cubellistas”, por Eduardo Cubells (las crónicas hablan de fractura social), y en un siglo, al menos desde ese punto de vista, no es que hayamos avanzado demasiado. Seguimos queriendo un motivo para discutir, o mejor aún, necesitamos un motivo por el que tener razón.

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Un Valencia en guerra no, hoy no

En el Valencia nos gusta estar en guerra. Es un estado casi siempre activo desde que tengo uso de razón. Los actores cambian a lo largo de los tiempos, los motivos también, pero siempre en estado de guerra. Unos contra otros, todos valencianistas, en la gran mayoría de casos por querer tener razón.