Valencia está agradecida a tanta gente, que no sabría ni por dónde empezar. Están siendo días de tener el llanto permanente, por la tragedia, por los muertos, por el olvido, por la falta de respeto que nos han tenido, y por último, por el cariño inmenso que nos han demostrado en cada rincón. Que en todos los casos siempre ha venido acompañado de ayuda, de una ayuda que ha sido vital para poder sacar la cabeza de este infierno.