El Valencia tiene la obligación de fichar un extremo en este mercado. Durante semanas venimos advirtiendo que vamos justos, muy justos, que somos 3 y necesitamos 2 por partido más los recambios, y que estas cosas pueden pasar. La muñeca de Samu Castillejo ha saltado por los aires, y eso ha puesto el foco de nuevo en este asunto, del que seguramente nunca debería haber salido.