“Por dignidad, debería dimitir”. La frase hay que ponerla en contexto, porque sin él pierde fuerza toda explicación que se pueda dar. Hay que distinguir dimisiones. Y distinguir los que dimiten. José Luis Zaragosí debía haber entregado su carta renunciando a ser consejero del Valencia el día 6 de octubre a las 00:01, es decir, justo después de cerrarse el plazo de fichajes. Salió a dar la cara con un mensaje que era falso, y obviamente, se la han partido porque no dependía de él.