Al entorno del Valencia no le va a gustar ningún comprador, y eso es un problema muy grave, porque partimos de la base de no aceptar algo que nos va a terminar sucediendo antes o después. Y quiero recordar al personal que los esfuerzos que se están haciendo a nivel social es para obligar a Lim a vender, no podemos llevarnos la contraria a nosotros mismos, que también tengo claro que es algo que somos muy capaces de hacer y casi sin pensarlo.