Cuando el Valencia compite, de verdad, es un equipo de Primera División. Justo para muchas cosas, porque no nos podemos comparar con varias plantillas, pero desde luego superior a tener que estar de barro hasta las cejas cuando faltan 10 jornadas para terminar la Liga. Y todo ello sin terminar de ganar fuera de casa, aunque llevemos sólo una derrota en los últimos 5 partidos, y además fue en Barcelona, aunque nos pintaran la cara.