Nada más terminar el partido contra el Valencia a Juan Ignacio Martínez le preguntaron si había llegado la hora de hacer rotaciones. El entrenador pasó palabra, pero lo hizo no porque la pregunta estuviera mal tirada, sino porque en caliente era mejor aparcar ese tema. Ayer, sin embargo, cuatro días después, JIM separó a los titulares de los suplentes y en una charla con los segundos les felicitó por la manera en la que están trabajando y apretando para poder jugar.