No era el Estadio Vicente Calderón el mejor escenario para rozar la proeza, a tenor de la fortaleza que ha exhibido en el primer tramo de la competición, pero el fútbol, en ocasiones, no entiende de los razonamientos establecidos a priori en función de los parámetros marcados con anterioridad. La banca pareció saltar por los aires en el arranque de uno de esos partidos que se temen ante la sagacidad evidenciada por la escuadra local para superar a cada uno de sus adversarios con respuestas contundentes.