Superlativo y titánico sobre el césped del Estadio Benito Villamarín en la noche de ayer, la actuación portentosa del guardameta azulgrana Keylor Navas, elevado a la categoría de héroe de la mitología futbolística en clave levantinista, por mor de las dos penas máximas replicadas de manera concatenada ante Molina, saltó las fronteras que marcan los límites geográficos de la Península Ibérica para arribar hasta Costa Rica.