Nagore estrenó el domingo sobre el verde del feudo de Anoeta su condición de jugador vinculado a la Primera División con la elástica del Levante. Superada la treintena y después de recorrer los cuatro puntos cardinales de la Península Ibérica cumple una vieja aspiración. “Debutar en Primera es un sueño hecho realidad que pensaba que no iba a llegar. Gracias al Levante, por suerte, he cumplido ese sueño”.