"El Valencia no necesita vender para poder fichar jugadores", dijo Mateo Alemany hace varios meses, lo mismo que también afirmó que "nuestra fecha es el 31 de agosto". Burla, escarnio, mofa. Esa fue la reacción que se tuvo antes esas palabras, que en ningún momento fueron tomadas en serio. Ha habido muchas operaciones cruzadas, opciones, intentos, de entrada y de salida, que han acabado bien y mal, pero lo que nadie puede decir es que el Valencia no ha tenido claro el camino, y que todos, TODOS, han actuado como un equipo.