El Valencia tenía que ganar en Málaga, como fuera, porque el Sevilla había conseguido la victoria en Las Palmas de Gran Canaria (con regalo arbitral, que en todas partes cuecen habas), y el Villarreal puede hacer lo propio en Cornellà - El Prat ante el Espanyol de Quique Sánchez Flores. Y el equipo salió bien, mandando, pisado campo rival, llegando, aunque fuera sin demasiadas ocasiones claras de peligro, pero en definitiva, mandando en el partido.
El Valencia tenía que ganar en Málaga, como fuera, porque el Sevilla había conseguido la victoria en Las Palmas de Gran Canaria (con regalo arbitral, que en todas partes cuecen habas), y el Villarreal puede hacer lo propio en Cornellà - El Prat ante el Espanyol de Quique Sánchez Flores. Y el equipo salió bien, mandando, pisado campo rival, llegando, aunque fuera sin demasiadas ocasiones claras de peligro, pero en definitiva, mandando en el partido.