El impacto de Gonçalo Guedes en el Valencia, en su juego ofensivo, es brutal, eso lo sabemos todos. Pero es también evidente que resulta mucho mayor cuando no juega, porque el vacío que deja es tal, la falta de recursos cuando no es de la partida es tan evidente, que siendo enorme su peso en el juego, lo es más aún en su ausencia.