La hora de la verdad para Gonçalo Guedes, el momento en el que debe demostrar que está a la altura del fichaje más caro que ha hecho el Valencia en sus casi 100 años de historia, ha llegado.
La hora de la verdad para Gonçalo Guedes, el momento en el que debe demostrar que está a la altura del fichaje más caro que ha hecho el Valencia en sus casi 100 años de historia, ha llegado.
El actual Valencia se parece muy poco al del inicio de la campaña pasada, resulta inexplicable encontrar razones al bajón que han dado algunos jugadores importantes y se han visto demasiadas carencias físicas en algunos duelos. Existe una diferencia fundamental respecto a 2017-18, y no es otra que la participación europea, aunque no es la única.
El extremo derecho portugués del Valencia, Gonçalo Guedes, será el gran “fichaje” del equipo para el vital partido de este miércoles en Mestalla ante el Young Boys suizo. Su participación se puso en duda ayer lunes cuando se tuvo que retirar antes que el resto de sus compañeros del entrenamiento, pero lo ha dejado bien claro: "Estoy bien. Normal que después de 90 minutos esté cansando. Estoy para ayudar”.
La buena temporada del Valencia provocó que el año pasado varias selecciones nacionales volvieran a fijarse en los jugadores del equipo de Marcelino, a pesar de los malos resultados cosechados en esta campaña hasta 9 futbolistas han sido convocados en este parón para representar a sus distintos combinados nacionales.
Gonçalo Guedes no se encuentra en su mejor momento, tras volver de la lesión que le mantuvo alejado de los terrenos de juego unas semanas no ha vuelto a ser determinante. Al menos no lo ha sido de la forma que el valencianismo espera, sus apariciones han sido en acciones esporádicas y en todos los encuentros se le ha visto falto de preparación física para aguantar los 90 minutos.
El Valencia esperaba el regreso de Gonçalo Guedes como agua de mayo, el equipo ha notado su ausencia estas semanas y necesitaba a un jugador capaz de marcar diferencias. El portugués salió con ganas al terreno de juego y fue el hombre más peligroso del conjunto de Marcelino, sus regates y velocidad dieron mucho trabajo a la zaga del Girona y su presencia en el campo fue aire fresco para el Valencia.
La hora de la verdad para Gonçalo Guedes, el momento en el que debe demostrar que está a la altura del fichaje más caro que ha hecho el Valencia en sus casi 100 años de historia, ha llegado.
La buena temporada del Valencia provocó que el año pasado varias selecciones nacionales volvieran a fijarse en los jugadores del equipo de Marcelino, a pesar de los malos resultados cosechados en esta campaña hasta 9 futbolistas han sido convocados en este parón para representar a sus distintos combinados nacionales.
El actual Valencia se parece muy poco al del inicio de la campaña pasada, resulta inexplicable encontrar razones al bajón que han dado algunos jugadores importantes y se han visto demasiadas carencias físicas en algunos duelos. Existe una diferencia fundamental respecto a 2017-18, y no es otra que la participación europea, aunque no es la única.
Gonçalo Guedes no se encuentra en su mejor momento, tras volver de la lesión que le mantuvo alejado de los terrenos de juego unas semanas no ha vuelto a ser determinante. Al menos no lo ha sido de la forma que el valencianismo espera, sus apariciones han sido en acciones esporádicas y en todos los encuentros se le ha visto falto de preparación física para aguantar los 90 minutos.
El extremo derecho portugués del Valencia, Gonçalo Guedes, será el gran “fichaje” del equipo para el vital partido de este miércoles en Mestalla ante el Young Boys suizo. Su participación se puso en duda ayer lunes cuando se tuvo que retirar antes que el resto de sus compañeros del entrenamiento, pero lo ha dejado bien claro: "Estoy bien. Normal que después de 90 minutos esté cansando. Estoy para ayudar”.
La gran duda del Valencia para el partido de Champions League contra el Young Boys es Gonçalo Guedes.
El Valencia esperaba el regreso de Gonçalo Guedes como agua de mayo, el equipo ha notado su ausencia estas semanas y necesitaba a un jugador capaz de marcar diferencias. El portugués salió con ganas al terreno de juego y fue el hombre más peligroso del conjunto de Marcelino, sus regates y velocidad dieron mucho trabajo a la zaga del Girona y su presencia en el campo fue aire fresco para el Valencia.