El fichaje de Iago Aspas por el Valencia estaba muy caliente hace unas semanas, justo cuando se empezó a rumorear con una fuerza inusitada el traspaso de Rodrigo Moreno al Atlético de Madrid. Después pasó a un estado de “calma tensa”, con el jugador y su presiente paseando por los medios su amor al Celta, que es jugador franquicia, que no tiene precio, pero que si alguien lo quería que llamara a Balaídos, que lo atendían encantados de la vida.