La clave siempre de un gran equipo, aparte de defender y atacar bien, es el centro del campo. Ahí es donde está siempre el punto diferencial, porque que en esa zona del campo tengas jugadores que marquen las diferencias, es donde se basa gran parte del éxito. El Valencia de Baraja y Albelda, o el de Parejo y Kondogbia/Coquelin son los ejemplos más cercanos que tenemos en el tiempo, y en el éxito.