Mayo es un mes para sufrir con el Valencia. Ha sido así muchas veces, durante muchos años, y aunque en muchas más ocasiones ha sido por la gloria, en otras ha sido por salvarnos de la quema, como el año pasado. Pero en 12 meses todo ha cambiado, todo es distinto, gracias a Dios, y aunque ahora no vamos a pelear por ganar un título, como en otras ocasiones, lo estamos haciendo por volver a Europa, que es un paso importante, mucho, ya que llevamos 4 años fuera de las competiciones continentales, donde es básico estar.