"Peter Lim se ha acojonado por el vaciado de Mestalla y por eso ha gastado dinero con los entrenadores". El argumento lo he visto y lo he leído muchas veces en estos días navideños, y además, quien lo enunciaba, lo hacía totalmente convencido de ello. Como si realmente el máximo accionista hubiera hecho hasta un comunicado para anunciar que, debido a ese acto de presión, se veía obligado a hacer algo que lleva 5 año en el olvido: invertir.