Pedro Botelho es el elegido. Se trata del fichaje de consenso de los técnicos, que han decidido ir a por él. Aunque al Rayo no le apetecerá reforzar al que en teoría es un rival directo, Botelho tiene abierta la puerta para marcharse. La pelota está, sin embargo, en el tejado del Arsenal, su club propietario, que tras la desvinculación de Wellington para marcharse al Alcoyano debe dar luz verde a la cesión.