El 4-0 que el Valencia le endosó anoche a Osasuna no ha hecho otra cosa que enmascarar las carencias del equipo de Unai Emery. Hasta el minuto 76 no se abrió la lata y luego llegaron los cuatro goles en prácticamente 10 minutos en los que el conjunto navarro estaba noqueado. Para nada los ches merecieron ese resultado por lo visto en el global del partido.